sábado, 17 de octubre de 2009

Contradicciones de todos los días


¿Se puede ser un buen observador y al mismo tiempo una persona distraída?

¿No les ha psado que caminan de un punto A a un punto B sin darse cuenta de lo que se toparon en el camino? ¿Como si de alguna manera se encerraran en sus pensamientos mientras se desplazaban y no notaran los cambios en el ambiente? Confieso que me pasa seguido... y a veces hasta creo que ese sentimiento es el verdadero teletransportador con el que la ciencia ficción ha soñado por años, mientras el cuerpo se desplaza la mente sigue trabajando tan ocupada en otras cosas que los sentidos simplemente quedan en una especie de stand by, como la función que cumple el screensaver de un monitor que no se está usando en una computadora encendida. En este estado se me han ocurrido las piezas publicitarias favoritas de mi carpeta y hasta algunas ideas para cuentos que sigo escribiendo.

Sin embargo, a veces también me despierto más inquisitivo de lo normal, con curiosidad por conocer detalles de las cosas más comunes y corrientes del día a día. Es en días como esos cuando descubro detalles que siempre había obviado, cuando reconozco una cara que apenas vi de lejos alguna vez o cuando me detengo a ver y oír situaciones chistosas o interesantes en la calle, en parques y autobuses. En este estado he logrado escuchar alguna frase o ver alguna situación que ha disparado la idea para una campaña o que se ha convertido en la excusa para una nueva historia a redactar.

No creo que estos extremos sean malos, siempre y cuando se tenga conciencia de ellos. Y lo más importante es sacarle el provecho que se pueda a cada uno. Por eso me gusta pensar que sí es posible ser una persona observadora y distraída al misma tiempo, bueno... no al mismo tiempo pero... ¡ustedes me entienden!

3 comentarios:

Michelle Durán dijo...

Estudio PublicidadYMercadeo. Te entiendo. En esta carrera hay que aprender a observar, adentrarnos en detalles para así "atacar" la necesidad del consumidor. Lo que màs me agradó de tu entrada es que te respondes la pregunta al final, o sea, sabes perfectamente que SI se puede ser distraído y observador a la vez, eso no significa para nada un problema porque en un momento de distracción se te ocurre algo genial que luego la observación pule. Besos.

Pablo Sanchez Araya dijo...

Creo que a mi también me sucede muy frecuentemente. Es como caminar soñando, tanto así que a veces llego de un lugar a otro sin acordarme del camino que tomé.
Además, yo diría que tengo otro estado que es producto de la combinación de estar en el mundo real y en el mundo de mi mente,empiezo a ver cualquier situación cotidiana y le añado un poco de imaginación.

alicia dijo...

mi estado de distracción puede llegar a tal punto de querer ir del punto a al punto b y sin querer llego al punto c, por suerte suelo darme cuenta a medio camino y llegar donde quería ir realmente que es el punto b. La verdad es que puedo ser muy distraída pero muy observadora a la vez y no perder detalle de lo que me ocurre a mi alrededor. Aquí he dejado lo mio...ciao.