miércoles, 14 de octubre de 2009

Con la herida aún tibia


Escrito sin pensarlo mucho, con la herida aún tibia. 
Miércoles 14 de octubre (9:30 p.m.), despuescito del Estados Unidos vrs Costa Rica. 
El primer tiempo termina 0-2 y la esperanza crece. Cada minuto que pasa nos acerca al mundial de fútbol. 
Por cosas del destino me tocó ver los últimos veinte minutos en una pantalla gigante colocada en Avenida Central, a esas alturas el marcador es de 1-2 y la combinación con el resultado del partido El Salvador-Honduras (0-1) hacía necesario el triunfo para clasificar. Un solo gol de los gringos nos caga la vida y creo que así lo sentíamos las decenas de personas aglomeradas frente a aquella pantalla, por eso todos empujábamos. En ese momento todos somos desconocidos pero sentimos lo mismo, reimos nerviosamente con cada despeje de una defensa que saca agua de bote y puteamos en coro cada "decisión equivocada" del árbitro. Hasta que sucede la tragedia. Un silencio helado recorre las caras de todos cuando el gol gringo cae faltando menos de 30 segundos para el final y el mundial se aleja. Trágico, Triste.

Lo curioso de todo fue que estando ahí se respiraba una democracia de estadio donde quien estaba al lado es exactamente igual a uno, nadie se conoce pero todos somos cómplices, ticos todos al fin, contentos de tener el chance de reirnos de nosotros mismos como uno más de los deportes nacionales (cuidado si no más practicado que el fútbol). 
Perdimos y el mundial se aleja, pero el estar en medio de tanta gente que compartía una misma ilusión resultó ser un experiencia única, interesante, y al menos para mi, una razón más que suficiente para agradecer haber nacido en este país, que si bien es cierto no tiene a una gran selección de fútbol tiene gente alegre y feliz, que puede compartir  hasta el dolor de una derrota colectiva como la de hoy. 
Costa Rica podrá no ser muchas cosas, pero es mi casa y me gusta.

3 comentarios:

Joe dijo...

Ese cierre me recordó aquello de "es la vecindad del Chavo...no valdrá medio centavo...¡pero es linda de verdad!". Y es cierto, no hay como ver un partido de la sele entre ticos que uno ni conoce, el sentimiento entre todos es de lo más tuanis.

La Vida en Rojo dijo...

Que curioso como cada persona interpreta un partido de futbol de diferentes formas!

A pesar de la pérdida, vos resaltaste ese sentimiento de hermandad que los unió en la Avenida Central. Ya me imagino desde el funcionario público escapado, el vendedor de chances y el dependiente de la tienda junticos viendo el partido...

Mientras que yo, más bien, analizo las caras y gestos de quienes ven a la Sele jejeje! Metete en mi blog para q entendás!

Bye!

Edward dijo...

Sí es cierto, Gi. Lo que pasa es que a vos se te hace más fácil analizar las caras y los gestos, porque te gusta menos (o poco) el fút y los demás estamos como hipnotizados. Jajaja. Como siempre super divertido tu blog!