martes, 7 de octubre de 2008

Sucede que a veces...

A veces cuando uno cree que las cosas van muy bien encaminadas y la ruta pinta planita la misma confianza nos hace tropezar contra alguna piedrita suelta y nos tira al suelo con el golpe y el dolor respectivos. Sin embargo, también a veces las cosas más cotidianas nos hacen ver la vida de una forma diferente y más positiva, quizás algo que ayer obviamos hoy nos ilumina el resto del día y nos pone una sonrisa en la cara... y se agradece el momento del cambio.

Siempre he sido algo paranoico con mi día a día y creo (de pincelada) en el destino más que en las casualidades, o mejor dicho, no en el destino sino en la causalidad de todo lo que nos pasa. Todo pasa por alguna razón y cada una de nuestras pequeñas decisiones afectan inmediatamente lo que nos va a ir ocurriendo en el futuro cercano.

Esta semana que inicia respirándose positiva me dice que los proyectos van a convertirse en éxitos, que las tormentas sólo van a ser nublados y que las ilusiones... podrían ser ya casi realidades. Supongo que la idea es seguir trabajando por cada una de las metas fijadas y tratar de que la vista se nos desvíe lo menos posible de ese punto al cual apuntamos.

Que yo esté escribiendo en forma optimista no es algo muy común, pero... es impresionante lo que puede lograr la motivación de los buenos momentos, la ilusión de creer en algo y las simples ganas de que la vida mejore.

Un abrazo a quienes lean este mensaje.

1 comentario:

sofi dijo...

sucede que a veces...te gusta ismael serrano verdad!?
es un poeta sin remedio... maravilloso!