jueves, 16 de febrero de 2017

2017

Ya va siendo tiempo de retomar este blog con la seriedad necesaria.
Leyendo los últimos posts solo queda claro que en los últimos años la rutina ha consumido todo intento de hacerlo revivir.
Espero que este 2017 sea completamente diferente.

Salud por los nuevos propósitos!
Estaremos hablando.

jueves, 7 de enero de 2016

2016

Un año después de mi último post solo confirmo que muchas de las prioridades del 2015 no las alcancé, principalmente la de viajar.
El año recién terminado fue un desafío grande, con un cambio de trabajo y algunas situaciones personales que conllevaron ajustes grandes en el presupuesto. Sin embargo, lo más importante es que se convirtió en un tiempo de reacomodo de prioridades, sentando las bases de lo que espero sea un espectacular 2016.
Parte de los nuevos objetivos es retomar este blog para practicar más frecuentemente esto de escribir por placer sobre el tema que sea, espero lograrlo y andar por acá de manera más frecuente.
Saludos!

miércoles, 31 de diciembre de 2014

2014-2015

Aunque no fue terrible, el año que acaba no me encantó. Mis puntos altos fueron buenos y hasta maravillosos, pero la cotidianidad quizás fue la constante y eso es lo que menos me gustó.

Para el 2015 los propósitos están firmes en alejarme de la zona de confort, la costumbre y la rutina. Viajar más, ahorrar más, terminar proyectos, crear nuevos.

Esperemos que todo lo que venga sea parte de seguir aprendiendo de la vida.

domingo, 4 de mayo de 2014

Trabajo, rutina y proyectos

La última vez que escribí algo en este blog estaba iniciando una nueva etapa laboral, ingresando a una empresa de desarrollo de marca y de estrategia, donde la redacción creativa se mezcla con el planning para ser parte del génesis de marcas, empaques y materiales publicitarios muy diferentes a aquellos con los que estaba acostumbrado lidiar en las varias agencias de publicidad en las que había trabajado. Lo cierto es que sigo ahí, feliz de ser parte del inicio de las marcas y de poder darle el énfasis que siempre quise a la redacción publicitaria, la cual me parece trabajo más maduro que la mal llamada "creatividad" que tanto profesan las agencias. No sé hacia dónde se moverán los vientos en los próximos meses, pero mi rutina ahora me permite no solamente disfrutar de esta etapa de vida profesional, si no que además me permite volver a tener tiempo de crear proyectos que me llenan mucho a nivel personal. Ya les contaré de qué se tratan. Prometo volver pronto por acá.

lunes, 12 de agosto de 2013

Cambio de rutina


Luego de algunos meses de trabajar desde la comodidad del hogar la semana anterior volví a la rutina de salir a determinada hora de la mañana, tomar un autobús (afortunadamente sólo es uno esta vez), caminar al lugar de trabajo y convivir con varios seres humanos en un mismo lugar.

El trabajo en esta nueva empresa es bueno, interesante y con muchas posibilidades de crecimiento profesional, esperemos sea algo que me mantenga motivado y entretenido durante mucho tiempo, mientras que me permita crear mis nuevos proyectos literarios que están en diferentes etapas de gestación. 

Ya les estaré contando cómo van avanzando cada uno de esos.

viernes, 24 de mayo de 2013

La imagen como combustible creativo

Muchas veces, cuando una gran historia se crea en el cine, en los cómics o en la literatura el artista en cuestión comenta que lo que hizo fue escribir la historia que a él en particular le gustaría ver o leer. El autor como su propio público parece ser entonces una extraordinaria medida para crear. Con esto como objetivo me siento frente a la compu y justo entonces las distracciones atacan, al fin y al cabo siempre hay demasiadas. La solución, apegarme a lo que más me funciona, encontrar una imagen que evoque algo internamente, algo que se pueda acercar al resultado final, sea en contenido o en forma... o solamente en lo que pueda generar en el interior de un público específico.


En estos días, la inspiración viene con el arte de Sean Gordon Murphy. Trazos espectaculares, narrativa gráfica impecable. Para mi... respira ciencia ficción y realismo al mismo tiempo. Y me da ganas de escribir mis propias historias.





lunes, 26 de noviembre de 2012

3 goals:

Stop. Reload. Go.

viernes, 19 de octubre de 2012

Hacer un alto

Hacer un alto. Pensar las cosas. Recuperar lo bueno y separar lo malo. Atrapar lo que se aprende y filtrar cada nueva experiencia. Hacer un alto. Examinar... interna, externamente.
Lo que depende de uno, lo que no.

Senderos que se bifurcan.
Tomar decisiones.
Valorar consecuencias.
Retomar lo aparentemente perdido.
Escuchar opiniones contrarias.
Analizar lo que hay dentro de uno mismo. Pensar. Decidir. Virar o no. Fortalecer convicciones. Derrumbar muros mentales o cadenas imaginarias. Es hora. Punto de giro.
Decisiones.

No se elige el camino de la felicidad, se pavimenta todos los días.

martes, 31 de julio de 2012

"Las posesiones", para recomendar

La guerra tiene consecuencias de todo tipo, eso todos lo sabemos. Sin embargo (y afortunadamente para nosotros) siempre que hablamos de la guerra la imaginamos muy lejos de aquí, geográfica o temporalmente, lo que no la hace tan diferente al argumento que vemos en algún momento en las salas de cine o que leemos en las páginas de un libro cualquiera. Siempre se nos ha presentado la guerra como aquella enorme máquina que mata gente y que destruye ciudades, un gran evento de suelta bombas desde el cielo y agujerea hombres en los campos de batalla, pero lo cierto es que se trata de una especie de apocalipsis personal para quien la vive en carne propia, para quienes corren delante de una balacera o ven su vida atrapada por los conflictos.

Aunque también narra acciones de enfrentamientos bélicos (Guerra del 48) en "Las posesiones", Carlos Alvarado nos acercamos no al conflicto bélico que podemos imaginar con solo cerrar los ojos (gracias al cine, por ejemplo), sino más bien a las consecuencias muy personales en la vida de alguien que resulta víctima de la guerra (la Segunda Guerra Mundial). Marcos Arias denuncia secretamente a su amigo Stefan Smitz y este es encarcelado en una especie de centro de detención para alemanes e italianos que durante la Segunda Guerra Mundial operó en nuestro país... como uno de varios. Lo peor para el acusado es tener que separarse de Beatriz, la mujer que ama y que, engañada, terminará con los años casándose con Marcos.
Es doloroso ver cómo las cartas de Stefan se van llenando de desesperación y angustia conforme va pasando el tiempo y sigue sin tener respuesta de su amada Beatriz o su "amigo" Marcos, pero por otro lado se agradece que el libro no se convierta en una mera enumeración de eventos históricos ni se llene de situaciones tan manoseadas y fácilmente sensibleras como ya existen en tantas obras literarias y cinematográficas. Se agradece que la historia critique este pecado de Marcos pero que de forma ágil se mueva hacia hechos más recientes, donde podemos ser parte de una nueva historia que involucra a los descendientes del pecador y en particular a la hija que procreó fuera de ese matrimonio tan reprobable.
Ana es la hija que Marcos tuvo por fuera, y su historia es una fresca y moderna manera de relatarnos hechos en el San José que conocemos; es una historia llena de conversaciones de pareja, entabladas con su esposo Samuel y en donde la cotidianidad y hasta ciertas pinceladas de sospechas sobrenaturales nos presentan un contexto ideal para relacionarnos y pensar en cómo podríamos nosotros actuar en el caso de estar en la situación de los personajes, situación que obviamente tiene que ver con los pecados del pasado, aunque no hayan sido cometidos por ella.

En lo personal me alegra ver una evolución en la obra de Carlos Alvarado, sobre todo una mayor sapiencia a la hora de amarrar unos asuntos con otros sin que se sienta que estamos leyendo historias sueltas unidas a la fuerza, acá da gusto ir cerrando el círculo mientras leemos. Da gusto ver que tenemos autores para rato en nuestro medio literario. 

miércoles, 18 de julio de 2012

Fragmento de una obra que no se ha dejado terminar

La nuestra fue una travesía tan larga y tan extraordinaria que hoy siento una tristeza enorme, algo que no puedo explicar con palabras, al menos no en los idiomas humanos. Sé que soy el culpable de mis propias tragedias, pero son las tragedias sufridas por mis dos compañeros de viaje las que no puedo perdonarme. También sé que puedo ser el principal culpable de las futuras tragedias que puedan sucederle a los habitantes de mi pueblo y al resto de los habitantes de mi planeta. Por eso he decidido retrasar la inevitable desgracia que sé les llegará algún día; para hacerlo, mi vida y todo lo que representa mi esencia deben dejar de existir.

Si alguna vez este diario o la información contenida aquí llega a conocimiento de alguno de los habitantes de mi planeta pido se me perdone, aunque parezca imposible, espero me recuerden como alguien que solamente quiso lo mejor para todos, alguien que solamente buscó el conocimiento como herramienta para seguir creciendo como civilización. Pido también el perdón de mis hermanos perdidos, el de todos aquellos que puedan ser señalados como ayudantes de mi extraordinario y desgraciado destino y pido también el perdón del orden universal, porque con nuestro viaje y nuestras acciones le hemos abierto los ojos a un monstruo.

domingo, 22 de abril de 2012

¡Mucho que leer! :B



+ los del Kindle:
How we decide (Lehrer)
The Playground (Bradbury)
Neuromancer (Gibson)
Los hermanos Karamazov (Dostoeivski)
The Dark Tower 1: The Gunslinger (King)

domingo, 4 de marzo de 2012

Ventanas se abren

La vida es para agregarle nuevas oportunidades, nuevas experiencias, nuevos desafíos...

sábado, 28 de enero de 2012

Punto de quiebra.

27, 28 y 29 de enero, un fin de semana que TENGO QUE recordar para el resto de mi vida.

domingo, 1 de enero de 2012

Propósitos para el año del fin del mundo

El único detalle es que ese fin del mundo no está en mis planes, así que no... por ahora nada se termina. Además de crecer como personal y como profesional, creo que es momento de retomar algunos propósitos que no he cumplido en años anteriores y sumarle algunos otros que han o no estado y que siempre ayudan a mejorar.

1. Aprender de todo. Ver cada nuevo detalle en la vida como una oportunidad para tomar nota de nuevas perspectivas, nuevas formas de hacer las cosas, nuevas fuerzas para luchar y alcanzar lo que quiero.
2. Terminar un proyecto de novela (esta vez sí!).
3. Retomar CACTUSTUS (quizá no se trata de nuevas tiras, sino de hacer el proyecto más grande, más público).
4. Participar en festivales publicitarios internacionales.
5. Mejorar mis fotos.

Donar sangre y conocer nuevos lugares de Costa Rica y volver al exterior están ya entre los objetivos obligatorios de cada año.

Entre los "propósitos capricho" anotaré dos: volver a hacer ejercicio regularmente -correr o gimnasio- y crear un guión para teatro.

miércoles, 28 de diciembre de 2011

Atardecer

El atardecer era rojo, como sus uñas recién pintadas, como su pasión, como sus sueños.
Soltó su mano, se puso de pie y comenzó a caminar hacia el lugar donde el vaivén parecía llamarla.

Él parecía hipnotizado mirándola mientras se alejaba y entonces, con una sonrisa que le iluminó por dentro la vio quitarse el liviano vestido, dejando al descubierto su cuerpo de mujer en libertad, su hermoso traje de baño no era obstáculo entonces para que él apreciara el alma femenina que parecía batir alas en busca de un horizonte. Desde su asiento de privilegiado pensó en su futuro a su lado, imaginó mil y una escenas cotidianas que le alimentaron en un segundo. Soñó ese cuerpo entre sus manos y ese corazón junto al suyo. Soñó con el futuro sin verlo, solo lo sintió pleno, aquel atardecer.

Ella, de pie frente al océano dejó que el agua subiera a sus rodillas y luego acariciara sus tobillos al retirarse. Con su vestido en una mano se soltó el cabello y mirando la línea del fin del mundo pensó en tantas cosas... en tantos futuros posibles, en tantos ayeres.

Unos momentos después la mujer dejó que por última vez el mar jugara con sus piernas y abandonó el agua, volteó hacia su futuro y se tendió en la arena tan hermosa como era, junto al corazón que sangraba por ella y soñaba por los dos, tratando de hacer coincidir sus latidos.

lunes, 26 de diciembre de 2011

Revisión de metas y propósitos

Hace un año hice algunas propuestas de nuevas cosas que alcanzar como personal y profesional, llámemosle a esto una revisión:
1. Volver a la U. Objetivo fracasado por desconocimiento de ciertos procesos internos de matrícula universitaria. Sinceramente en este punto no habría tenido ni el tiempo ni la motivación suficiente para alcanzarlo.
2. Comenzar una nueva novela y llegar al menos hasta la mitad del proceso. Este año tomé la decisión de pausar la novela que estaba trabajando y comenzar a armar un nuevo proyecto que me tenía más ilusionado, creo que el proceso va, pero más lentamente de lo que debería... como es usual.
3. Retomar la afición y práctica de la fotografía. Los compañeros de www.fsiete.com me han enseñado mucho en la práctica y la disciplina de la fotografía. Además el proceso de encontrar referencias y ver nuevo material enriquece mucho.
4. Conocer 15 nuevos lugares de Costa Rica: San Cristóbal Norte, Matapalo, Ostional, Nosara, Nicoya y posiblemente Montezuma y Malpaís no es una lista de 15, pero es bastante más de lo que normalmente conozco.
5. Volver a trabajar en Cactustus. Cero Cactustus este año, pero los planes que nos esperan este 2012 son gigantescos y ambiciosos.
6. Hacer más ejercicio. Casi nada. Volví al fútbol y bien, pero no hay mucho más.
7. Donar sangre. Una vez, exitosamente.

lunes, 21 de noviembre de 2011

PEARL JAM en Costa Rica: 20 momentos para siempre

Podrían ser 100, pero voy a tratar de dejar los momentos inolvidables en solo veinte:
1. Correr junto a los amigos hacia el área frente al escenario, completamente vacía.
2. Ver apagarse las luces y esperar ansiosamente para saber cuál va a ser la primera pieza.
3. Comenzar a escuchar Go, y pensar "esto se va a caer".
4. Sentir la presión de muuuucha, mucha gente y de alguna forma saber que tenés todo bajo control. O que uno es más fuerte de lo que pensó -para mi tamañito al menos!
5. Contradictoriamente: temer por la propia vida durante un par de segundos.
6. Sentir, más que cantar Elderly woman...
7. Identificar los acordes de Given to fly -de mis favoritas.
8. Saltar, saltar y saltar con The Fixer. Hay muchas canciones que me gustan más, pero esta la disfruté tanates.
9. Sorprenderme de oír Deep, una "canción muy vieja", y Oceans, "un pedido" -en palabras de Vedder.
10. Escuchar las primeras notas de Do the Evolution y en medio de la gente pensar: "Hasta acá me la prestó Dios".
11. Ver a Stone tocar Do the Evolution, quizás sea uno de los de más bajo perfil de la banda, pero el tipo es increíble.
12. Simplemente sentir Alive.
13. Cantar y saltar al máximo durante Rearviewmirror.
14. La piel de gallina al cantar Black, sin importar la apretazón de gente.
15. Cada uno de los solos de Mike McCready. Punto y aparte. Cómo vive y se divierte este tipo en tarima.
16. Escuchar Better Man y acordarme de alguien.
17. La sapiencia de Vedder, cuando le tiraron una bandera de Honduras y él, sin desprecios ni gestos extraños optó por colocarla discretamente cerca de la base de la batería, como diciendo "evitemos cualquier malentendido".
18. Eddie literalmente colgando del micrófono, cansado pero al mismo tiempo lleno de energía. Más adelante me impresionó verlo azotándolo contra el suelo (al final de Once, creo) y luego recogerlo, voltearnos a ver, reírse y poner unos "ojos de loco" que en lo personal me transportó a los 90's.
19. Ver a Jeff emocionado al final, mientras ellos nos saludaban al final y la gente les pedía Porch.
20. Despertar un día después y que el concierto aún le duela a uno en el cuerpo.
Foto tomada de nacion.com

lunes, 7 de noviembre de 2011

De robots

Los robots flotaban lentamente entre los escombros de la ciudad, como parte del proceso de limpieza automatizada que dictaba el protocolo de desastres. Cada una de las diferentes unidades tenía tareas específicas para las que habían sido diseñadas y construidas. Estaban los que simplemente levantaban estructuras hasta los que, como diminutas ratas, buscaban el más pequeño indicio de vida en el área. Otro tipo de robots se encargaba de encontrar, identificar y enterrar los cuerpos de los que no lograron escapar a tiempo.

El accidente nuclear se había producido en la planta más cercana a la comunidad portuaria de aquel enorme país. Casi de inmediato los planes de evacuación comenzaron a funcionar como se esperaba, alejando a cientos de miles de personas de una ciudad que no volvería a ser la misma jamás. Cada uno de los movimientos de los robots era medido cautelosamente por una matriz general, ubicada a kilómetros de distancia, más allá de la barrera que dividía la zona del desastre de aquellas áreas del país que se habían librado de los efectos del accidente. La zona de radiación se había establecido tomando en cuenta la geografía y los cambios de dirección de los vientos en esta época del año, por lo que el viaje desde un punto al otro requería de varias horas y muchos protocolos de seguridad. Los encargados de la planificación de aquella ciudad habían imaginado, quizás demasiado bien para una mente humana sana, las consecuencias de un evento de este tipo y gracias a eso las consecuencias no habían sido mayores. Sin embargo, los números eran escalofriantes: ochenta mil muertes, doscientas mil personas desaparecidas y cinco millones evacuadas a otras áreas y en busca de un nuevo hogar.

Había pasado más de cuatro día y los robots seguían su labor de limpieza cuando comenzaron registrar la señal de alerta que indicaba una presencia orgánica cercana. Algo respiraba entre los escombros.

domingo, 16 de octubre de 2011

Prestar las sillas

Estaba tirado en la hamaca leyendo cuando escuché a una vecina cercana llamar a la casa de al lado, donde viven mis tías:
-Mariiii...
-¿Holaaa?
-¿Cómo está?
-Bien, ¿y usted?
-Bien también, gracias a Dios. Dice mi mamá que si usted nos puede prestar las sillas.
-Sí, claro, pase.
De inmediato volvieron a mi memoria tantos momentos del pasado aquí en Turri, cuando era normal que los rezos familiares del niño o de algún aniversario de muertos fueran eventos vecinales donde las casas se llenaban de invitados y los miembros de las familias se convertían en grandes anfitriones sin importar la sencillez de sus hogares.

Y es que en Turrialba muchas de esas cosas se siguen viendo, en menor cantidad y en medio de barrios donde percibo constantes cambios cada vez que regreso, en mi visita mensual. Siguen viéndose cosas así; ahí queda la respuesta para la gente que me pregunta sobre las razones para viajar hasta acá ocasionalmente los fines de semana. Yo le llamaría recarga de baterías, del cuerpo, del alma y de la mente.

sábado, 17 de septiembre de 2011

Algunas notas sueltas

El amor por el cine es lo que me hace seguir yendo a disfrutar las películas en la pantalla grande, pero entrar a una sala y tener que lidiar con las tonteritas de un grupo de adolescentes en la fila de atrás es simplemente una prueba de paciencia. Afortunadamente ayer la pude superar.

Buscar títulos y autores interesante en una compra y venta de libros es de esas cosas que me encanta hacer cada vez que puedo. Por eso me dio tanto gusto darme cuenta que ya solo tenía un libro haciendo cola en mi mesita de noche, lo único que podía significar es que era hora de hacer revisión interna en el apartamento y seleccionar un grupo de libros de los cuales desprenderme. Finalmente uno siempre cambia una cantidad de libros mayor que los que trae de regreso a casa, pero la emoción de tener nuevos títulos vale la pena.

Sacar un día para comprar ropa de verdad que no va conmigo. Las veces que me ha resultado más satisfactorio comprarme ropa han sido inesperadas aunque no necesariamente compras de impulso. Si algo bueno tenemos los hombres (y por favor perdónenme sí sueno machista acá) es esa sencillez para evaluar un rápido proceso: "me gusta-me funciona-lo puedo pagar-me lo llevo".

Sigo enamorándome todos los días y eso me gusta, no hay día que pase que no me sonría el alma al sostener una mirada femenina en la calle. ¿Quién sabe? En algún momento podría encontrarme a mi propia Marion Cotillard.

Contar historias es lo mejor del mundo. Cuando uno finalmente logra sentarse con disciplina y terminar un texto del cual estar orgulloso se encuentra con una sensación única.